Soy el que huye una y otra vez de la escena donde el crimen se inició apenas como una historia para cocinar golondrinas, una fábula de elefantes que soñaron la tarde llena de nubes, el sol bostezando antes de salir a mirar el mundo.
13.12.09
2.10.09
las palabras
Uno dice cráter, lava ardiente,
la cresta del gallo que cantó en la madrugada,
el manantial y su agua y el bosque alrededor,
esa playa de mareas impredecibles,
una iglesia para santificar las fiestas,
pero dice siempre sexo de mujer.
Luego brotan otras palabras:
orar arrodillado, hacerse salvo en la penitencia,
pelear contra los corsarios rojos,
dejarse devorar por la boca del cordero.
Cualquiera sabe de qué se está hablando,
cualquiera sospecha que una mujer está mirándonos
con una sonrisa perversamente diáfana.
la cresta del gallo que cantó en la madrugada,
el manantial y su agua y el bosque alrededor,
esa playa de mareas impredecibles,
una iglesia para santificar las fiestas,
pero dice siempre sexo de mujer.
Luego brotan otras palabras:
orar arrodillado, hacerse salvo en la penitencia,
pelear contra los corsarios rojos,
dejarse devorar por la boca del cordero.
Cualquiera sabe de qué se está hablando,
cualquiera sospecha que una mujer está mirándonos
con una sonrisa perversamente diáfana.
30.8.09
Otra vez volveré al polvo
[con las manos enhiestas, enflaquecidas.
Sereno, mi corazón sembrará una ciudad nueva
[sobre la arena.
Igual a todas las ciudades irá creciendo.
Los mismos barrios y la misma canícula
[para santificar las fiestas le harán florecer.
Ruido le hará falta, y el polvo
[ que para entonces me habrá devorado
[ los huesos, las concesiones.
[con las manos enhiestas, enflaquecidas.
Sereno, mi corazón sembrará una ciudad nueva
[sobre la arena.
Igual a todas las ciudades irá creciendo.
Los mismos barrios y la misma canícula
[para santificar las fiestas le harán florecer.
Ruido le hará falta, y el polvo
[ que para entonces me habrá devorado
[ los huesos, las concesiones.
7.8.09
los hombres vanos
SOMOS LOS HOMBRES vanos
somos los atestados
que yacen juntos
cabezal henchido de paja. ¡Ay!
Nuestras voces secas, cuando
susurramos juntos,
son calladas y sin sentido
como viento en yerba seca
o patas de rata sobre vidrio roto
en nuestro sótano seco.
Horma sin forma, sombra sin color,
fuerza paralizada, ademán sin movimiento.
Los que han cruzado
con ojos directos, al otro reino de la muerte
nos recuerdan -si acaso- no como extraviadas
almas violentas, sino solo
como los hombres vanos
los atestados.
T. E. Eliot
somos los atestados
que yacen juntos
cabezal henchido de paja. ¡Ay!
Nuestras voces secas, cuando
susurramos juntos,
son calladas y sin sentido
como viento en yerba seca
o patas de rata sobre vidrio roto
en nuestro sótano seco.
Horma sin forma, sombra sin color,
fuerza paralizada, ademán sin movimiento.
Los que han cruzado
con ojos directos, al otro reino de la muerte
nos recuerdan -si acaso- no como extraviadas
almas violentas, sino solo
como los hombres vanos
los atestados.
T. E. Eliot
29.7.09
15.7.09
[la noche del bárbaro]
excavar, excavar,
hacerle un topo a la sangre
para que Dios comercie con los agujeros,
un hoyo, un hoyo es un proyectil
lanzado contra un blanco invisible,
un hoy es un lujo esmerado
de la divinidad que no quiere ocupar,
excavar, excavar,
hacerle un tope a la sangre,
para que el esqueleto
le arroje a Lázaro su nudo corredizo,
excavar, excavar,
tapar el agujero de Dios con Lázaro,
convertir su resurreción en un topo,
su cuerpo lanzado en un proyectil contra Dios
como contra un blanco invisible,
excavar,
excavar,
excavar esta noche,
excavar, excavar,
hacerle un topo a la sangre
para que Dios comercie con los agujeros,
un hoyo, un hoyo es un proyectil
lanzado contra un blanco invisible,
un hoy es un lujo esmerado
de la divinidad que no quiere ocupar,
excavar, excavar,
hacerle un tope a la sangre,
para que el esqueleto
le arroje a Lázaro su nudo corredizo,
excavar, excavar,
tapar el agujero de Dios con Lázaro,
convertir su resurreción en un topo,
su cuerpo lanzado en un proyectil contra Dios
como contra un blanco invisible,
excavar,
excavar,
excavar esta noche,
Becerra, José Carlos
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