14.12.06

visita dominguera

mi padre estaba ahí, sentado,
con una promesa de salvamento
para el yo náufrago que seguía varado en sus dieciséis
de acuerdo a teorías suyas

pero estaba solo

él, yo, estábamos solos

de un manotazo había alejado a todos
y era un islote bogando sin mucha angustia
por la calle de sus canas

era verlo y sentirse torpe,
angustiado por sus caídas
nunca nadie me había despertado
al mismo tiempo esa ternura
y ese sentimiento de culpa
que me roían

él andaba pescando soles en otra ciudad a esa hora
el ruido andaba festejando en otras cantinas
yo tampoco estaba ahí, viéndolo romperse

todas las cosas que me trajo el nuevo siglo
me han dejado así, humillado o deslumbrado

aprendí poco de las caídas
y de la guerra

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