8.2.09

espejo soy: astillado navego el agua de tus cuencas
pero tú estás en otro cielo, contándole las pecas al firmamento


1 comentario:

Lidia Laflor dijo...

-¿Es que no se cansa de ser tan bueno?- me pregunté al leerlo.

-La verdad es que cuando se es prodigioso no hay disfraz que lo disimule- me contesté.

Y cerré el círculo alrededor de sus letras.

Un abrazo.