8.5.08

ciudad en sitio

Lo sabremos entonces,
cuando el momento llegue,
si este tablero a punto de resquebrajarse
en la mitad exacta del universo
pudo ser nuestro campo de batallas.

Sonarán entonces los tambores
pero ya no llamarán a la muerte
sino a otro evento, quizá más humano y más incierto
para los sorprendidos ángulos del ojo.

Un nubarrón te llamará
para que asistas al paisaje
con el insomnio que a diario inventas para recorrer el frío.

Para esas horas yo estaré en el mismo punto,
resarciendo las heridas que dejaste
a la sitiada ciudad de mi cuerpo,
preparando sus amuradas para una nueva derrota,
inevitable, ansiada.

2 comentarios:

Félix Treviño dijo...

Lo sabremos en el momento en que llegue el silencio, el momento en que podamos salirnos de las cosas para mirar desde lejos.

Entonces veremos las cicatrices pétreas
y con ellas
el envejecimiento
inyectado en el cuerpo
por los años.
Entonces sólo nos quedará el silencio.


Saludos.

Marietta Dedalus dijo...

Qué buen sitio, qué buena foto.

Aquí se retorna.